Rugieron Lobos Puebla con remontada y triple in extremis
La jauría vino de atrás tras verse abajo por 10 puntos y con un triple de Shaquille Johnson a seis segundos del final derrotó al Calor de Cancún para conseguir el primer triunfo de su historia en la LNBP.
La historia de los Lobos de Puebla en la LNBP no pudo comenzar de mejor manera. Con el corazón por delante, una remontada llena de carácter y un desenlace de película, la manada escribió la primera página dorada de la franquicia al imponerse 96-93 al Calor de Cancún gracias a un triple de Shaquille Johnson cuando restaban apenas milésimas de segundo en el reloj del gimnasio Miguel Hidalgo.
La nueva casa del deporte ráfaga poblano explotó en júbilo cuando Johnson recibió el balón y, sin titubeos, lanzó desde la larga distancia para perforar el aro y desatar la locura entre los aficionados.
Fue el disparo que selló la primera victoria oficial de los licántropos en la máxima categoría del basquetbol mexicano y coronó una noche que difícilmente será olvidada por quienes la presenciaron.
No fue un triunfo sencillo. Al contrario, fue una prueba de carácter para un equipo que nunca dejó de creer. Los Lobos comenzaron el encuentro con una desventaja de 10 unidades y todavía encararon el último cuarto nueve puntos abajo al iniciar un cuarto periodo que vio como se les cerraba el aro y parecía que el resultado se escapaba, obligados a remar contra corriente frente a un rival que durante buena parte del compromiso pareció tener el control.
Remontada espectacular
El Calor de Cancún llegó a dominar el encuentro durante los tres primeros cuartos y obligó a los poblanos a perseguir el marcador prácticamente toda la noche. Sin embargo, la jauría jamás perdió la compostura. Ajustó en defensa, elevó la intensidad y encontró respuestas ofensivas cuando el partido entró en su momento más delicado.
Los 17 cambios de líder reflejaron la intensidad de un duelo que nunca tuvo un dueño definitivo. Cada ofensiva parecía modificar el rumbo del encuentro hasta desembocar en un cierre vibrante, donde Puebla encontró la sangre fría que distingue a los grandes equipos.
Con menos de un segundo por disputarse apareció Shaquille Johnson. El estadounidense tomó el balón y encestó un triple en suspensión que terminó por convertirse en la primera canasta histórica para ganar un partido en la naciente trayectoria de los Lobos de Puebla, silenciando cualquier intento de respuesta del conjunto caribeño.
Una ofensiva repartida
El ataque poblano encontró diferentes protagonistas. Adrio Bailey compartió el liderato anotador con 18 puntos y además repartió cuatro asistencias, mientras que Michael Myers Jr. también aportó 18 unidades, complementadas con cuatro rebotes, convirtiéndose en un referente cerca del aro.
Johnson, además del disparo que definió el encuentro, terminó con 17 puntos y cinco rebotes. Tekele Cotton agregó 13 unidades desde el perímetro, Iván Montano colaboró con 10 tantos y cuatro asistencias, mientras que Elías King y Tyran de Lattineaudier aportaron presencia defensiva y rebotes oportunos para mantener con vida a la escuadra poblana.
Los Lobos lanzaron para un sólido 55.2 por ciento de efectividad de campo, encestaron 13 triples y tuvieron 32 puntos provenientes de la banca, reflejo de un plantel con variantes ofensivas que respondió en el momento de mayor presión.
Un comienzo inolvidable
Más allá del resultado, la noche quedará grabada como el nacimiento oficial de una nueva historia para el deporte poblano. El gimnasio Miguel Hidalgo fue escenario de una remontada memorable y de un final digno de una película, con un equipo que se negó a rendirse cuando todo parecía cuesta arriba.
La primera victoria de los Lobos de Puebla llegó con dramatismo, personalidad y un disparo que ya forma parte de la memoria deportiva de la ciudad. Si el objetivo era ilusionar a su afición desde el primer capítulo, la manada no pudo encontrar una mejor manera de hacerlo.
Esta noche, los Lobos buscan amarrar la serie y defender de nueva cuenta su duela tras la mágica actuación de la jornada inaugural.