Tenopala prueba con éxito la primera camada de “Parcelito”
La ganadería de Carlos González Chapa puso a prueba a tres novillos, primeros descendientes del semental español adquirido en Domingo Hernández, con resultados que abren una expectativa importante para el futuro del hierro.
La plaza campera del Rancho Tenopala volvió a convertirse en escenario de una jornada de campo bravo, de esas en las que la ilusión de un ganadero se mide frente al comportamiento del toro y en las que cada embestida puede convertirse en una señal hacia el futuro.
Carlos González Chapa reunió a un selecto grupo de ganaderos, toreros, aficionados y amigos para llevar a cabo una tienta particularmente significativa para su casa ganadera: la prueba de tres novillos, hijos del semental español “Parcelito”, adquirido en 2023 a la reconocida ganadería salmantina de Domingo Hernández con el propósito de fortalecer la línea Parladé de Tenopala.
Los tres ejemplares, ya con dos años cumplidos, fueron sometidos a una lidia completa, pasando por capote, caballo y muleta, en una jornada que permitió observar no solamente sus condiciones para la embestida, sino también su clase, prontitud, nobleza y capacidad de transmisión.
Al frente de las labores estuvo el matador Angelino de Arriaga, torero de experiencia y buen concepto, quien además se encuentra en preparación para su próxima comparecencia del 25 de septiembre en Tlaxcala.
La prueba comenzó con el encuentro de los novillos ante el caballo del picador campero Malin Larios. Los tres acudieron con bravura, mostrando prontitud y buen estilo, una primera respuesta que generó satisfacción entre los presentes y, especialmente, en el ganadero, que siguió con atención cada una de las evoluciones.
La muleta terminó por confirmar las buenas sensaciones. Los dos primeros novillos ofrecieron un comportamiento extraordinario y permitieron a De Arriaga desarrollar faenas de gran contenido artístico, aprovechando la nobleza, la clase y la transmisión que mostraron ambos ejemplares.
Hubo momentos de reposo, temple y profundidad, con embestidas que permitieron al torero encontrarse con el toro y expresar su concepto. Por momentos, la plaza campera pareció convertirse en un auténtico escenario de corrida, con pasajes que bien pudieron provocar el reconocimiento de cualquier afición.
El tercer novillo tuvo un comportamiento distinto. En repetidas ocasiones metió los pitones en la arena y llegó a dar hasta cuatro volteretas, circunstancia que terminó por mermar sus fuerzas y acortar la duración de la lidia. Aun así, dejó algunos momentos de valía que también sirvieron para conocer sus condiciones y completar la evaluación de esta primera camada de “Parcelito”.
La importancia de la jornada radicó precisamente en que se trató de los primeros descendientes del semental español que Tenopala prueba ya con la edad suficiente para ofrecer señales más claras sobre lo que puede aportar a la ganadería.
Entre los asistentes estuvieron el ganadero José Antonio González Esnaurrizar, propietario del hierro La Joya, acompañado por su esposa Nash Hernández, así como el matador Manolo García Méndez, propietario de San Pedro, quien además colaboró en las labores de campo.
También echaron una mano dos alumnos de De Arriaga, los aficionados prácticos Juan José y Juan Pablo Macías, además del periodista Eduardo Lozano, quien en su momento también recorrió el camino de los novilleros y que no desaprovechó la oportunidad de ponerse delante de este ganado.
Una jornada que ilusiona a Tenopala
Después de las labores de tienta llegó el momento de compartir el pan y la conversación entre quienes vivieron la jornada campera. Carlos González Chapa estuvo acompañado por su esposa Leti y su hermana Paty, recibiendo las felicitaciones de los presentes por el resultado de una tienta que dejó motivos suficientes para mirar hacia adelante.
Para Tenopala, el comportamiento de estos tres novillos representa algo más que una buena tarde de campo. Es la primera respuesta de una apuesta ganadera que comenzó en 2023 con la incorporación de “Parcelito”, procedente de Domingo Hernández, y que ahora empieza a mostrar sus primeros frutos.
Las buenas condiciones de los dos primeros ejemplares, particularmente por su clase, nobleza y transmisión, permiten mantener una expectativa importante sobre la evolución de esta nueva línea Parladé. El campo, una vez más, será el encargado de dictar sentencia conforme avance el tiempo y lleguen nuevas camadas.
Por ahora, en Tenopala hay motivos para la ilusión: una primera prueba que dejó buen sabor de boca y que apunta hacia la posibilidad de construir una época importante para este hierro, con la mirada puesta en conseguir toros de presencia, bravura y, sobre todo, calidad para la fiesta brava.